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lunes, 11 de julio de 2011

TransCantábrica 12. Reinosa-Espinosa de los Monteros

Del nacimiento del Ebro a las Merindades burgalesas.

Fecha: 22/06/2011.
Dist.: 79,55 Km.; Asc.: 1.640 m.; T. Tot.: 9:47; T. Mov.: 7:47.
Alt. Max.: 1.490 m.; V. Med. Mov.: 8,3 Km/h; IBP.: 148AB.
H. Salida: 9:11; H. Llegada: 19:01.

Descripción. 

Por el Valle de Campoo, bordeamos el Embalse del Ebro hasta ponernos al pie del Puerto del Escudo, donde dejamos el llano para recorrer las montañas de la Sierra del Escudo por Las Merindades burgalesas. Por los Montes de Somo, seguimos los cordales del Otero Mayor y Peña Ojastras, atravesando el parque eólico de Ahedo en la Merindad de Valdeporres.
Ya en la Merindad de Sotoscueva, descendemos desde El Cotero para cruzar el Valle del río Engaña, muy cerca de la entrada sur del Túnel de la Engaña. Por la Sierra de Rozas, de camino al Alto de la Zurruzuela en la Sierra de Guzmántara, un desafortunado derrumbe interrumpe mi recorrido obligándome a descender al valle en Quisicedo, y terminar la etapa y el recorrido en Espinosa de los Monteros.

Intento sin mucho éxito de realizar la etapa 09 Reinosa-Las Machorras que aparece descrita en la guía. En el inicio, el trazado es el mismo hasta Puerto Seguro (punto 3), donde debido al mal tiempo, evito el cordal del Otero Mayor desviándome por el Puerto de la Matanela, para reincorporarme al itinerario principal en Tabernales (punto 5). La segunda y más grave incidencia aparece entre el Puente de la Muerte (punto11) y la Pista Quisicedo (punto 12). Al llegar al derrumbe en el barranco del Arroyo San Miguel no encuentro paso, por lo que tengo que desandar el camino hasta la pista que desciende a Quisicedo. 

Al encontrarme el paso cortado por el desprendimiento (al menos yo no vi forma de poder pasar) y tener que descender a Quisicedo, para recuperar el trazado principal, me obligaba a un nuevo ascenso de casi 700 m. de desnivel hasta el Collado de Zurruzuela. Muy cansado, con ya unos 65 kilómetros y 1.450 m. de desnivel acumulado, unido al mal tiempo en las cumbres, me hizo descartarlo y dirigirme a Espinosa de los Monteros. Un poco desanimado daré por finalizada mi travesía Cantábrica.

La alternativa cicloturista propuesta por la guía, deja el trazado ciclomontañero en la carretera del Puerto del Escudo, para llegar por carreteras locales, pasando por Ahedo de las Pueblas, hasta Santaelices. Ahí toma la carretera principal de las Merindades hasta Quisicedo, desde donde asciende por pista al Collado de Zurruzuela.

Etapa muy dura, con casi 80 kilómetros y 1.650 m. de ascenso concentrados en pocos kilómetros en dos durísimos ascensos (El Cotero y Portillo de Carros). Aunque gran parte se hace por carretera (los primeros 36 kilómetros hasta el Puerto de la Matanela y los últimos 10 desde Quisicedo), el resto incluye largos trayectos por perdidas veredas difícilmente ciclables (el paso por Peña Ojastras y El Cotero, y ascenso a la Portilla de Carros) y pistas con firme muy malo (Portilla de Carros-Quisicedo). El ascenso, por el parque eólico de Ahedo, que se hace por pista buena, presenta rampas muy duras y mantenidas.

TransCantábrica 12. Reinosa-Espinosa de los Monteros at EveryTrail


Perfil.


Crónica.

Después de la buena etapa de ayer, el final de etapa en Reinosa (antes del viaje me daba por satisfecho llegando hasta aquí) y de leer en la guía "Varios estudios de geografía encuadran los relieves de la Cordillera Cantábrica en los macizos astur-leonés y cántabro-palentino. Por tanto, y desde este punto de vista, hemos concluido la travesía ciclomontañera en Reinosa", mi ánimo para continuar no está en su mejor momento. No colabora nada las nubes que cubren el cielo y que no presagian nada bueno.

Al final y después de muchas cavilaciones, me decido por continuar. Me gustaría terminar el trazado descrito en la guía, finalizando la Transcantábrica recorriendo en Las Merindades de Burgos. También tengo la vana esperanza de que el cielo se despeje al dejar atrás el Embalse del Ebro.

Me despido de los dueños del Hotel Rubén y emprendo la travesía del Embalse del Ebro. Íntegramente por la carretera C-6318 (poco tráfico y buen arcén), que recorre los pueblos (Requejo, Orzales, Monegro, La Población y Corconte) del municipio de Campoo de Yuso, en la ribera norte del Embalse del Ebro. Con la niebla húmeda y el viento, será más bien, un largo y engorroso trámite. Sólo me detengo para recuperarme del frío con un café y para echar un vistazo al Balneario de Corconte, ya en Burgos.

Embalse del Ebro

Tras cruzar la carretera C-623 que baja del Puerto del Escudo, cambia el paisaje, pero no la niebla y el viento (me parece que no va a mejorar), comenzando el ascenso al Puerto de la Magdalena que nos sitúa en el eje principal de la Cordillera Cantábrica, entre Cantabria y Burgos. Muy cerca pasa el GR 1 Sendero Histórico.

Poco después del puerto, en el collado de Puerto Seguro, el trazado ciclomontañero abandona la carretera para seguir por el cordal por una pista bajo los molinos del parque eólico hasta el cerro Otero Mayor. Metido en una niebla y azotado por el viento lo veo absurdo, por lo que continúo por la carretera S-574, que recorre la sierra por su ladera oeste, hasta el Puerto de la Matanela.

En el Puerto de La Matanela

Dejamos la carretera, que continua hacia San Pedro del Romeral, una de las villas de la Comarca del Pas, para afrontar el ascenso a El Cotero (9 Km. y 640 m. de ascenso). Todo el ascenso transcurre por las pistas de servicio del parque eólico de Ahedo de Puebla, con pendientes mantenidas cercanas al 8 % y máximas del 18 %. Desde Los Cuartos la pista sube recto (cuestolón, cuestolón) hasta Los Tabernales, donde hace una gran zeta para remontar hasta la cuerda (o creo, por que no veía "ni a cantar"), donde me encuentro un curioso reloj de sol, completamente inútil hoy.

Reloj de sol

La pista continúa remontando por la cuerda bajo los aerogeneradores, que para mi son sólo sombras difusas, acompañadas de un extraño y sombrío zumbido. Afortunadamente voy por el lado sur, rodeando la linea de cumbres protegido del fuerte viento. Se me hizo realmente largo recorrer los 17 molinos (los he contado después) bajo los que se pasa, hasta que llegamos al desvío hacia la Peña Ojastras. Hay que estar atento ya que la pista continúa durante 3 molinos más. Antes de empezar a descender, la pista se acerca a la cuerda y debemos tomar un carril paralelo a un cercado (una cancela nos puede servir de referencia).

El carril, destrozado por el ganado, sigue en ascenso por la otra vertiente muy cerca de la cuerda (la vaya sirve de referencia), superando la Peña Ojastras, en dirección a El Cotero. Antes de llegar a su cumbre, llega un momento de orientación delicado, ya que hay que descender en dirección este por la ladera para conectar la pista en el valle del río Engaña. No hay camino claro, o al menos yo no lo encontré, por lo que desciendo campo a través. Con la niebla no tenía muchas referencias, así que me dediqué a seguir la referencia del gps, buscando el lugar más fácil para descender.

Después de casi un kilómetro, de incertidumbre y tensión, fue un verdadero alivio dar con el carril que me llevaría a la pista. Preparando la crónica me he visto en el SigPac, que hubiera sido mejor continuar hasta la cumbre de El Cotero, y después seguir lo que parece un carril que también desciende a la pista.

Pista por el Valle del río Engaña

El descenso por pista hasta el río Engaña termina al cruzarlo por el Puente de las Lindes, a algo menos de 2 kilómetros de la entrada sur del Túnel de la Engaña. Comienza el segundo puerto del día con el ascenso a el Portillo de Carros (4,4 Km. y 400 m. de ascenso). La pista cambia de dirección al cruzar el río Engaña remontando el valle, por el momento con pendiente aceptable. Lo realmente duro viene al dejar la vega y ascender por las laderas del Barranco de Tejuelo. Hasta llegar a las cabañas de La Callejía, donde se encuentra lo más duro. Será algo más de un kilómetro con una pendiente media del 15 % y alguna rampa del 20 %.

Subiendo al Portillo de Carros

Al finalizar la pista en La Callejía, el resto de la subida se realiza por el Camino de Quisicedo. Aunque la ruta se ve clara, me costó un poco encontrar la mejor traza de una vereda casi perdida, por la que cuesta avanzar en algunos momentos debido a la vegetación y el mal firme, tramo inciclable obligado. 

Merindades de Sotoscueva desde el Portillo de Carros

En el Portillo de Carros cambiamos de vertiente, teniendo una magnífica panorámica del paisaje kárstico de la Merindad de Sotoscuevas, donde se encuentra el Ojo de Guareña. las formas calizas de Sotoscuevas. Continuamos en descenso por la ladera de la Sierra de las Rozas hasta un cruce en el paraje del Puente de la Muerte. De frente continua la pista que lleva a Quisicedo, pero la ruta continua a la izquierda. El mal firme debido al poco uso no presagia nada bueno.


Frente a nosotros se distingue claramente, al otro lado del barranco la pista que seguiremos en ascenso al Collado de Zurruzuela, pero todavía tendremos que bordear dos profundos barrancos, los de Peñanegra y San Miguel. Después de bordear el primero, a medida que nos introducimos por el Barranco de San Miguel la pista cada vez está en peor estado hasta prácticamente desaparecer llegando al fondo del mismo.

Barranco de San Miguel

Llegamos al punto crítico del día, un gran derrumbe corta la vereda en que a quedado convertida la pista. Pero no es "el muro de tierra" del que habla la guía, sino un gran conjunto de bloques de piedra invadidos por el bosque. Dejo la bicicleta y a pie investigo trepando entre las rocas buscando algún paso, pero es imposible pasar cargado con la bicicleta.

Imagen del desprendimiento (fuente SigPac)

Sólo 100 metros me separan de la pista. Tan cerca pero tan lejos. Pocas veces una distancia separa el exito del ¿fracaso?. Pero intentar continuar era como mínimo muy arriesgado. Una de las cosas que he aprendido en mis viajes es que hay que luchar todo lo posible y no abandonar, pero que una retirada a tiempo es una victoria. Las montañas siempre estarán ahí. La decisión está tomada.

De vuelta al cruce de Quisicedo, una idea va rondando mi cabeza. Intentar recuperar el trazado queda muy lejos de mis posibilidades (tendría que volver a subir el desnivel perdido, teniendo que ascender 700 metros de desnivel desde Quisicedo hasta el Alto de Zurruzuela). La única opción factible es continuar por el fondo del valle hasta Espinosa de los Monteros. Finalmente decido que ese será mi final de etapa y el final de mi Transcantábrica.

Descenso a Quisicedo

Después de tomar la decisión, me siento relajado y disfruto del rápido descenso hasta Quisicedo. Sólo queda el trámite de recorrer los 10 kilómetros por carretera hasta Espinosa de los Monteros, algo duro después de la paliza que llevo.

Entramos en Espinosa de los Monteros cruzando el río Trueba junto al Castillo-Torre de los Velasco, lo mejor es seguir recto hasta la Calle del Sol que nos lleva hasta la Plaza de Sancho García, centro de Espinosa y donde se encuentra el hostal.

Torre de los Velasco. Espinosa de los Monteros

Después de la ducha y de dar un paseo por los muchos palacios y casonas de Espinosa, llego a la conclusión de que es un buen punto final para la Transcántabrica. Queda pendiente volver a Las Merindades para recorrer por ejemplo el GR 85 La Ruta de los Sentidos (información GR 85 en Btt) o el GR 1006 Ruta de los Monteros.

Plaza Mayor. Espinosa de los Monteros

Alojamiento: Hostal Sancho García. 32,00 €. Algo caro pero la habitación esta bien. No sabía (tampoco aparece en la guía) que muy cerca, a 1,5 kilómetros del centro, está el Albergue Juvenil de Espinosa de los Monteros, posiblemente la opción más económica. 

De vuelta a casa.

Finalizada la ruta en bici queda el trago agridulce (en parte triste al terminar el viaje, pero feliz por volver a ver a la familia y los amigos) del retorno a casa. Olvidado el mal trago de haber terminado antes de lo previsto, pero muy satisfecho por el "rutón" que es la Transcantábrica.

Espinosa de los Monteros está bien comunicada en autobús con Burgos y Bilbao con Alsa, y desde Bilbao y León con FEVE. Mi vuelta a Madrid será en autobús, con la compañía Alsa:
- Espinosa de los Monteros-Burgos: Por Espinosa  pasa un autobús (horario 7:30 y 10:10, aunque conviene confirmarlo) que lleva hasta El Crucero-Bercedo (a 7 kilómetros), donde se transborda a otro que hace el recorrido Bilbao-Burgos. Precio: 7,31 €. Duración: 2:30 aproximadamente.
- Burgos-Madrid (Avda. de América): Hay muchos horarios. Sólo tuve que esperar una media hora para enlazar con el autobus de Madrid. Precio: 26,44 € más 10 € por la bici. Duración: 2:45 aproximadamente.

domingo, 10 de julio de 2011

TransCantábrica 11. San Salvador de Cantamuda-Reinosa

De la Montaña Palentina al nacimiento del Ebro. Por el Valles de Polaciones, Saja y Nansa.

Fecha: 21/06/2011.
Dist.: 65,41 Km.; Asc.: 1.605 m.; T. Tot.: 7:52; T. Mov.: 6:01.
Alt. Max.: 1.579 m.; V. Med. Mov.: 8,5 Km/h; IBP.: 142AB.
H. Salida: 10:37; H. Llegada: 18:31.

Descripción. 

Iniciamos el día por el Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente del Cobre, ascendiendo desde San Salvador de Cantamuda el Puerto de Piedrasluengas, donde abandonamos La Pernia (Palencia) pedaleando brevemente por el valle lebaniego de Valdeprado,  mientras bordeamos la Sierra de Peña Labra, entrando por la Cruz de Cabezuela en el Valle de Polaciones, perteneciente a la Comarca Saja-Besalla (Cantabria). 
En el valle del río Nansa, desde Santa Eulalia, recorremos la vertiente norte de la Sierra de Peñalabra, cruzando el valle del Arroyo del Espinal por Tresabuela, para llegar a Uznayo, donde comienza el ascenso al Collado de Sejós. Ya dentro del Parque Natural Saja-Besaya, recorremos por el valle del río Saja, la umbría de la Sierra del Cordel hasta el Puerto de la Palombera.
En el descenso del Puerto de la Palombera, nos desviamos por Hito Pelado, y así poder visitar el castillo de Argüeso. Sólo queda bajar a Fontibre, para seguir el GR 99 Camino Natural del Ebro hasta Reinosa

Otra etapa, junto con la realizada entre Balouta y Cerredo, que coincide con las descritas en la guía. Se corresponde con la Etapa 08 Piedrasluengas-Reinosa, a la que hay que añadir el trayecto desde San Salvador de Cantamuda y el Puerto de Piedrasluengas. En esta ocasión no hay variantes cicloturistas. Reinosa cuenta con todos los servicios.

Etapa larga, con 65 kilómetros, pero con un desnivel acumulado aceptable, 1.600 metros. Todo el día pedaleamos por pistas y carriles con buen firme, salvo un corto tramo entre Tresabuela y Uznayo que presenta algún problema. Las mayores dificultades que vamos a encontrar son: las fuertes y mantenidas pendientes en las pistas de ascenso a Llano Castrillo, y a los Collados de Santa Eulalia y Uznayo; y sobre todo, el largo y duro ascenso al Collado de Sejós con 8 kilómetros y 650 metros de ascenso, con alguna rampa del 20 %. El esfuerzo de ayer también puede pasar factura.

TransCantábrica 11. San Salvador de Cantamuda-Reinosa at EveryTrail

Perfil.


Crónica. 

Aunque lo ideal sería recuperar la ruta en el punto que la dejé ayer, ni me planteo. Tendría que subir hasta la Majada de Cortes (10 Km. y 520 m. de ascenso) y llegar hasta Piedrasluengas (19 Km. y 700 m. de ascenso), sólo para llegar al principio de la etapa (que según la guía son 57,2 Km. y 1.290 m. de ascenso). Completarlo es algo que no está en mis manos. Por lo tanto, subiré tranquilamente hasta el Puerto de Piedrasluengas por carretera.

La salida me la tomo tranquila, me lo merezco después de la paliza de ayer, y acabo saliendo sobre las diez y media. Subo al Puerto de Piedrasluengas (11,7 Km. y 240 m. de ascenso) siguiendo la carretera CL-627. La pendiente es muy suave por lo que se pedalea bien, lo que echaba de menos después de las "empujadas" de ayer.

Subiendo a Piedrasluengas cerca de Areños

A un kilómetro de San Salvador de Cantamuda, cruzamos el río Pisuerga, que brota (nacer lo hace en el glaciar de Covarrés del Pico Valdecebollas, cerca de Brañosera) muy cerca de aquí, en la Fuente del Cobre. Continuamos por la vega del río Areños hasta Camasobres (mi objetivo como final de etapa de ayer ya que cuenta con alojamiento, la Posada de la Pernia). Un poco más tarde, al cruzar el pequeño pero impresionante estrecho de la Peña de la Hoz, la pendiente aumenta al afrontar una gran horquilla que pasando por el pueblo de Piedrasluengas (para los que piensen terminar aquí, no cuenta con ningún tipo de servicio), nos pone en el Puerto de Piedrasluengas.

Peña Labra cerca de Camasobres

Foto de rigor en el Puerto de Piedrasluengas, junto con tres moteros italianos, y empiezo el descenso que no terminará hasta Santa Eulalia. La carretera bordea la vertiente oeste de la Sierra de Peña Labra por la cabecera del valle lebaniego de Valdeprado. A 2,7 kilómetros del puerto, dejamos la carretera CL-627 que lleva a Potes, y tomamos la S-224 dirección Puente Pumar, para entrar en el Valle de Polaciones por el collado de la Cruz de Cabezuela. Por el camino hay un par de miradores, del Jabalí y del Zorro, desde donde se tiene una buena panorámica de los macizos de Peña Sagra y Peña Labra.

Panorama desde Piedrasluengas

El Valle de Polaciones agrupa los valles de los ríos que descienden por la vertiente norte de la Sierra de Peña Labra, por la que vamos a cruzar en dirección este hasta el Collado de Sejós. Desde el Mirador de la Cruz de Cabezuela dejamos la carretera siguiendo un camino rural (bastante pedregoso al principio) en descenso por el valle de Nansa, por el que, atravesando Salceda llegamos a Santa Eulalia. Seguimos una ruta de senderismo local R.IV.4.

Peña Sabra y Peña Labra

Antes de entrar en el pueblo, la ruta toma una pisa a la derecha que cruza el Arroyo Verdujal y asciende al Collado de Tresabuela (1,8 Km y 150 m. de ascenso), que nos llevará al Valle del Arroyo del Espinal y a Tresabuela. Aunque hay un carril que sube directamente, es mejor seguir la pista principal que lleva a Lombraña (tramo realmente duro con pendientes fuertes y mantenidas), y después tomar el desvío que conduce al collado.

Tresabuela, Pico Helguera y Collado de Sejos

En Tresabuela (su pasado señorial se pone de manifiesto su iglesia y la imponente casona de piedra, la Casa del Padre Rabago) nos encontramos con el tramo de orientación más complicado del día. Ya me cuesta, entre las casas del pueblo, encontrar el carril que desciende al Arroyo del Espinal, perdiendose poco después por falta de uso. Después de unos momentos de duda, encuentro la antigua traza (firme en mal estado y bastante cerrada por la vegetación) que cruza el arroyo, y bordeando el cerro de El Milano asciende hacia el collado. Por el hayedo, el camino está más despejado, pero las hojas y el firme blando dificultan el pedaleo.

Subiendo al Collado de Uznayo

Justo antes del collado me doy cuenta de que he pinchado (han limpiado el carril y el suelo está cubierto de los restos secos de las pinchosas genistas). Afortunadamente hace ya tiempo me cambié a las cámaras con slime (el "moco" verde que sella los pinchazos) por lo que sólo tengo que echar aire a la rueda. Desde el collado ya se puede ver la Sierra del Cordel y la pista que asciende en dirección del Collado de Sejós. Por pista ya en buen estado, bajamos a Uznayo.

Uznayo y Sierra del Cordel

En Uznayo enlazamos con la ruta de senderismo R.V.1 Los Puertos de Sejos que seguiremos hasta la Venta de Tajahierro. Después de bajar al Arroyo Collavín, iniciamos el más largo y duro puerto del día, el Collado de Sejos (7,6 Km. y 630 m. de ascenso). Seguimos el amplio valle del Arroyo Larraigado, el último que recorremos por el Valle de Polaciones, bajo las cumbres de la Sierra de Peña Labra, entre las que domina el Pico Tres Mares (une tres cuencas hidrográficas que vierten a tres mares: el río Nansa al Cantábrico, el Ebro al Mediterráneo con el Ebro y el Pisuerga al Atlántico). Oculta tras la cuerda se encuentra la Estación invernal de Alto Campoo.

Subiendo al Collado de Sejos

Aunque hay algún tramo realmente duro se sube bastante bien. El primero nos lo encontramos al principio del ascenso, con firme hormigonado para llegar a las Casas de los Invernales. Tras un respiro, el segundo llega después de cruzar el Arroyo Larraigado, aunque hay un atajo, conviene seguir la pista principal que hace una pequeña horquilla. A partir de aquí, la pista sigue la vega del río hasta ponernos bajo el collado, cuando volvemos a cruzar el arroyo y, por la vertiente contraria vamos ganando altura y salir a la pista (hay dos repechos duros) que lleva al Collado de Sejós.

Valle de Polaciones desde el Collado de Sejos


Durante los próximos kilómetros vamos a atravesar el  Parque Natural Saja-Besaya, recorriendo la cabecera del río Saja, por las laderas de la Sierra del Cordel, hasta el Puerto de Palombera. Desde el collado la ruta sigue en ascenso por la cuerda, siguiendo unas rodadas que llegan hasta un colladín, Cuadro Agudo, y descienden para conectar con la pista que cruza el río Saja, remonta de nuevo hasta Llano Castrillo (2,6 Km. y 250 m. de ascenso). Aunque la pendiente es bastante fuerte y mantenida, me sorprendo a mi mismo subiéndola íntegramente sobre la bici.


Llano Castrillo desde el Collado de Sejós

Llano Castrillo es el punto más alto de la etapa de hoy. Lo que nos queda por delante es un largo descenso hasta el río Ebro, interrumpido con alguna "tachuela" pero descenso. Las dudas que tenía al principio del día, sobre si podría llegar a Reinosa, se han despejado.

Arroyo Fuente del Infierno cerca de Reburdiajo

La pista cruza el Barranco de la Cotera, donde dejamos a la derecha el desvío que lleva al Collado de Rumaceo, y continua bordeando el cordal hasta conectar, junto a la Venta Tajahierro, con la carretera C-625 que sube al Puerto de la Palombera. El recorrido es espectacular, colgados en la montaña sobre los profundos valles del Parque Natural de Saja-Besaya. Ni siquiera las nubes que entran desde el norte consiguen empañar mi optimismo.

Pista por el Alto de la Pedraja

La primera "tachuela", el kilómetro largo en ascenso para llegar al puerta, se sube bastante bien (pendiente suave por carretera). Desde el Puerto de la Palombera el descenso dura poco, ya que en el paraje de La Vueltona, tomamos una pista que lleva al Alto de la Cruz de Fuentes, pero nos quedamos antes en el collado del Hito Pelado (2,2 Km. y 100 m. de ascenso), la segunda "tachuela" con alguna rampa dura al principio pero fácil. 

Valle de Campoo desde La Vueltona

En el collado Hito Pelado conectamos con el PR S 39, que sigue la pista que se encaja en el Barranco de Argüeso, pasando junto la imponente figura del Castillo de Argüeso, sede del señorío de los Mendoza en el valle de Campoo. También queda cerca (a un kilómetro y medio del pueblo) el Poblado Cántabro, pero ya voy con ganas de terminar, así que continúo hacia Reinosa.

Castillo de Argüeso

Desde Argüeso, en lugar de continuar por la carretera de Poncuelles SV-2341 como indica la guía, tiro por una pista que sube al Alto del Hornero y lleva directamente a Fontibre, enlazando con el GR-99 Camino Natural del Ebro, que nos lleva hasta Reinosa. Toca el engorro de buscar alojamiento, por lo que pregunto en un estanco y me mandan hacia el barrio de la estación, donde encuentro, escondido en una bocacalle el Hotel Rubén.

Iglesia de San Sebastian. Reinosa

Merece la pena darse un paseo por Reinosa, que cuenta con muchas casonas y  palacios. Sentado en la Plaza Mayor, leo en la guía que varios estudios de geografía circunscriben la Cordillera Cantábrica a los macizos astur-leonés y cántabro-palentino, por lo que desde ese punto de vista, aquí hemos concluido la travesía ciclomontañera. Las grandes montañas han terminado. Y así lo siento. Se me pasa por la cabeza terminar mi ruta aquí, mientras me doy la cena "homenaje" en el Mesón Las Fuentes. Pero al final, me decido por continuar para terminar en las Merindades.

Alojamiento: Hotel Rubén. 21,00€. Muy recomendable. Económico, habitación amplia y buenas instalaciones. Lo mejor el trato tan amable recibido por los dueños. Reinosa cuenta con todos los servicios. Para cenar, muy recomendable el Mesón Las Fuentes.

viernes, 8 de julio de 2011

TransCantábrica 10. Espinama-San Salvador de Cantamuda

De Picos de Europa a la Montaña Palentina. Por Liebana y Fuentes Carrionas.

Fecha: 20/06/2011.
Dist.: 59,99 Km.; Asc.: 2.374 m.; T. Tot.: 11:25; T. Mov.: 7:44.
Alt. Max.: 1.784 m.; V. Med. Mov.: 8,0 Km/h; IBP.: 233CB.
H. Salida: 8:58; H. Llegada: 20:21.

Descripción. 

La primera parte del día transcurre por La Liebana. Desde Espinama, por los límites del Parque Nacional de los Picos de Europa, recorremos el Valdebaró hasta Cosgalla, siguiendo el GR 202 Ruta de la Reconquista. Tras cruzar el Collado de Dobarganes dejamos  Camaleño, entrando en el Valle de Cereceda (que agrupa las cuencas de los ríos Quiviesa y Riofrío),  perteneciente a Vega de Liebana. Bajo el puerto de San Glorio, desde Dobarganes descendemos a Vejo, para cruzar por el Collado Presorio a Ledantes, punto de inicio del ascenso a Los Puertos de Riofrío.
Entramos en Palencia y el Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente del Cobre, por donde transita el resto del día. Bajo la cara este del Peña Prieta y la norte del Curavacas, recorremos el Valle de Pineda siguiendo el río Carrión, que dejamos al ascender el Alto de las Cañadas. En la Majada de Cortes, bajo los Picos Lezna y Pumar, iniciamos el largo descenso, por Lores, hasta San Salvador de Cantamuda, capital de La Pernia, a orillas del río Pisuerga.

La etapa de hoy se corresponde con la Etapa 07 Espinama-Puerto de Piedrasluengas pero con un final diferente. Debido a que en Piedrasluengas no hay ningún tipo de servicio, mi primera intención era llegar a la pista de Casavegas (punto 12) y bajar a Camasobres, donde sí hay alojamiento (la Posada de la Pernia). Ya muy cansado y bastante tarde, decidí abandonar el itinerario principal en la Majada de Cortes (punto 10), a la búsqueda de un lugar donde poder cenar y alojarme, por lo que no se incluye el tramo de El Ojo de Caloca-Collado Vistrio. 

Atención a los cicloturistas que viajen de forma autónoma. Desde Espinama hasta Reinosa no encontré puntos de avituallamiento. Salvo en San Salvador de Cantamuda, fuera de la ruta, no vi ni un sólo bar. La opción cicloturista más cómoda es seguir la carretera de Camaleño hasta Potes y remontar hasta el Puerto de Piedrasluengas. 

Es sin duda la etapa más dura de toda la Transcantábrica, con cerca de 2.400 m. de desnivel acumulado en sus 60 kilómetros. Incluye las tres peores situaciones que uno se puede encontrar: que no haya camino teniendo que avanzar campo a través, en el Collado de Dobarganes; que haya camino pero abandonado o en desuso, en el Collado Presorio; y que habiendo camino con firme aceptable, la pendiente sea tan dura y mantenida que sea casi imposible mantenerse sobre la bici, en Los Puertos de Riofrío (no alguna rampa sino casi 5 kilómetros con una media del 17 %).


Perfil.


Crónica. 

Antes de salir, me doy el homenaje de desayunar de buffet en el hostal. Me vendrá bien ya que no encontraré ningún lugar donde tomarme algo en todo el día. Me espera un día muy duro, con la incertidumbre de no saber dónde terminaré.

Pido

La ruta sale de Espinama en dirección a Pido siguiendo  el PR PNPE 26 Hayedo de las Ilces, pero para evitarme los tramos de vereda y de senda por el fondo del valle, yo lo hago por carretera, retomando la señalización en Pido, donde enlazamos con el GR 202 Ruta de la Reconquista que seguiremos hasta Cosgaya. Sendero que cruza Picos de Europa, recuperando el camino seguido por los musulmanes tras su derrota en la Batalla de Covadonga a manos de cántabros y astures en el 718, que dio comienzo a la Reconquista. Nuestra ruta también coincide con el PR S 7 Camino de Valdebaró, uno de los caminos de peregrinación a Santo Toribio de Liebana.

Entre Espinama y Cosgaya

A la salida de Pido, el carril gana altura en una corta pero dura subida (1,7 Km. y 160 m. de ascenso) hasta el Arroyo Pielga, y continua por la umbría del Valbaró en descenso hasta el Barraco Peñalba, donde dejamos a la izquierda el desvío hacia La Ilces. Después de un tramo llano, bordea el Barranco del río Lera, y desciende para salir a la carretera N-621 que desciende de Espinama por el fondo del valle. En este punto abandonamos el Parque Nacional de los Picos de Europa.

Espinama y Circo de Fuente De

Tras unos 500 metros por la carretera principal, tomamos el desvío en ascenso hacia Cosgaya, donde comienza el ascenso al Collado de Dobarganes (2,2 Km. y 380 m. de ascenso). Si esos valores ya asustan, con una pendiente media del 17,5 %, el terreno por el que transcurre es lo peor. El principio de la subida se hace por una pista con buen firme (aunque debido a la fuerte pendiente subo a pie) hasta una vaquería. A partir de aquí, se convierte en un carril embarrado, con el firme destrozado por el paso del ganado, que acaba perdiéndose en unos campos de hierba, que se conocen como La Pradería.

Picos de Europa desde La Pradería

Empieza lo peor. No se ve ningún camino por donde continuar, solo fuertes pendientes de hierba salpicadas con algún rodal de haya, pero parece que es por donde hay que subir. Con muchas dificultades y un gran esfuerzo (con la pendiente y la hierba muchas veces se hace imposible empujar la bicicleta, por lo que hay que cargar con ella), por zonas encharcadas, sorteando alguna cerca, y buscando las zonas de menor inclinación junto al límite del bosque, voy avanzado muy lentamente hacia el collado. Voy con la duda de si encontraré salida, ya que un bosque impenetrable rodea los prados, pero afortunadamente, encuentro un carril que conduce al collado.

Han sido 45 minutos de una dura pelea, sin ni siquiera una traza de sendero o pequeña vereda, para superar unos 200 metros de desnivel en menos de un kilómetro. Puede que me haya equivocado y haya un camino que no he encontrado, pero releyendo la guía no parece que sea así. En ese caso, estoy bastante en desacuerdo con, y cito textualmente la guía, "Los alforjeros pueden pasar por aquí sin dificultad".

Fuentes Carrionas bajando a Dobarganes

Superada la Sierra Collaín, comenzamos el descenso al Valle de Cereceda. El carril conecta con una pista en buen estado que lleva a Dobarganes, y sin llegar a entrar en él, sigue en descenso hasta la carretera N-621 que viene del Puerto de San Glorio. Aunque unos metros más abajo  hay un sendero que ataja por un depósito de agua, es estrecho y difícil que es, por lo que es mejor continuar por asfalto, por Dobares y Ongayo, hasta Vejo.

Bajando a Ongayo

Segundo ascenso problemático del día hasta el Collado Pretorio (3,8 Km. y 400 m. de ascenso). Tomamos una pista-carril que asciende por el fondo del Valle de Cereceda junto al río Vejo. La pendiente no es muy dura hasta llegar a un estrechamiento, el Sentil de la Horcada, una cresta rocosa que desciende desde la cumbre de Peña Brícia, donde afrontamos un fuerte repecho (unos 300 m. al 20 %).

Puerto de San Glorio

No mucho más tarde, empiezan mis problemas, al llegar a una bifurcación. Tomo la pista de la derecha, que aunque no aparece en los mapas parece ser la principal, que continúa en fuerte ascenso pero toma dirección oeste hacia la Majada Vejo y la carretera del Puerto de San Glorio. Después de casi un kilómetro subiendo (casi 100 m. de desnivel) decido volver atrás hasta el cruce y vuelta a empezar.

Pero tras unos metros me doy cuenta que el carril por el que voy tampoco aparece en el mapa, así que me entran las dudas. Después de buscar arriba y abajo, encuentro por fin, el carril que se supone es el correcto, oculto por la vegetación al otro lado del río Vejo. Debido a su completo abandono, sólo queda una pequeña senda abierta entre la vegetación. Me animan a continuar dos razones: la primera es que hay camino y va en la dirección correcta; y la segunda, hay huellas de bicicleta. No seré el único "tiznado" que ha subido por aquí.

¿Carril? subiendo al Collado Presorio

Agotado, arañado y con los pies completamente embarrados, después de casi una hora (para menos de dos kilómetros y 200 m. de ascenso), consigo llegar al Collado Presorio y salir, por fin a la pista de la Majada de Ledantes que baja a Ledantes.

Para evitar estos dos tramos complicados, no hay variantes sencillas que no impliquen largos rodeos. Una opción es seguir por carretera desde Cosgaya hasta Ledantes, pasando por Potes, acumula 28 kilómetros y 520 m. de ascenso hasta Ledantes. Otra posibilidad más corta pero con mucho desnivel acumulado (casi 900 m.), es subir por pista desde Cosgaya hasta el Puerto de San Glorio por el Barranco del río Cubo (Ruta Cosgaya-Collado de Llesba, y que utiliza para subir al Coriscao), y descender por carretera hasta el desvío de la pista de la Majada Ledantes.

Bajando a Ledantes

Antes de entrar en Ledantes me encuentro un pilón circular donde aprovecharé para refrescarme, descansar y limpiar el barro que cubre mis zapatillas casi hasta la altura de los tobillos. Aparece un paisano que me quita la esperanza de encontrar un bar Ledantes donde poder donde tomarme algo, y después de la cara de asombro, me explica por dónde va la subida.

Puerto de Riofrío desde Ledantes

Los Puertos de Riofrío (7,8 kilómetros y 930 m. de ascenso) son posiblemente el puerto más duro de todos los que se afrontan en la Transcantábrica. A pesar de realizarse por pista, con el firme algo pedregoso en algunas zonas, la pendiente es muy fuerte y mantenida durante doto el ascenso. Su pendiente media, del 12 %, de por si ya bastante dura, es algo engañosa, ya que la mayor parte del desnivel se acumula en pocos kilómetros. Desde que cruzamos el puente sobre el Arroyo Valtiero hasta que conectamos con la pista que sube de Barrio, son 4,6 kilómetros y 770 metros, con una pendiente media del 17 %. Juanjo Alonso está realmente fuerte cuando dice en la guía que "En realidad hay un kilómetro duro de verdad, el resto no da tregua pero permite bajar las pulsaciones del límite". Yo, con las pilas algo agotadas después de los esfuerzos anteriores, y con lo que queda por delante, lo de hacerlo sobre la bici ni me lo planteo. Serán 2 horas de duro "empujing".

Pico Zamburria subiendo a los Puertos de Riofrío

La pista después de cruzar el puente, asciende el barranco cerca del Arroyo de Valtiero, hace un par de zetas (es el tramo más duro en el que cuesta hasta empujar la bicicleta) y cambia de dirección alejándose del arroyo hasta llegar a El Coterón, donde gira y enfila la loma hasta enlazar con la pista que sube de Barrio, final de las dificultades.

Macizo Oriental y Valle de Cerceda

El impresionante panorama que se contempla desde arriba compensa con creces el esfuerzo. Bajo nosotros queda el profundo Valle de Cereceda por el que hemos ascendido, y como telón de fondo aparecen los Picos de Europa. Se distinguen perfectamente el Macizo Central (Torre de Salinas, Llambrión y Peña Vieja) y el Macizo Oriental (Pico Cortes y Morra de Lechugales).

Picos de Europa desde los Puertos de Riofrío

Ya sobre la bici, podemos recorrer la pista que, colgada sobre la ladera con el Pico de Zamburria frente a nosotros, gira para introducirse por el paso del Sestil de la Hoz y entra en los prados de los Puertos de Riofrío.

Cerca del Sestil de la Hoz

El ascenso termina junto a las cabañas de la Tenada del Alto de Riofrío,  bajo la impresionante pirámide negra de la cara este de Peña Prieta (su ruta de ascenso más utilizada parte desde Cardaño de Arriba) . Frente nosotros la no menos espectacular cara norte del Curavacas. Es uno de los lugares más solitarios y apartados de la Cordillera Cantábrica. Estas montañas tienen un especial valor sentimental para mi, aquí fue donde empecé mi actividad montañera invernal (subiendo la cara norte del Espigüete hace unos 20 años), y es un lugar donde hemos vuelto muchas veces para disfrutar de sus difíciles ascensiones.

Peña Prieta

Ya son las cinco y media, y con 25 kilómetros por delante hasta el desvío a por la pista a Casavegas, se me está haciendo un poco tarde. Me entra un poco de agobio, apretado por la hora y sin tener claro donde terminaré. La pista, con un firme pedregoso de cantos rodados, desciende en dirección al Curavacas, dejando a la derecha los desvíos que ascienden a la Laguna de Fuentes Carrionas primero y al Pozo Curavacas después, hasta la Vega de Cantos, lugar donde nace el río Carrión en la cabecera del Valle de Pineda.

Cara norte del Curavacas

Bajo la cara norte del Curavacas, la ruta gira hacia el este siguiendo el río Carrión, hasta la Vega de Correcaballos, donde enlaza con una pista que asciende al Alto de las Calzadas. En caso de necesidad, podemos continuar hacia Vidrieros por la Ruta al Pozo Curavacas, y terminar en Triollo, donde hay alojamiento (Hostal La Montaña).

Curavacas y Valle de Pineda

Subir hasta el Alto de las Calzadas (3,2 Km. y 320 m. de ascenso) me cuesta un mundo. Durante el ascenso, que haré a pie obligado por la fuerte pendiente y el firme pedregoso, empiezo a valorar la posibilidad de abandonar el recorrido principal. El tramo más duro es el principio, mientras la pista gana altura por la ladera hasta llegar a las cercanías del Collado de Picorbillo, luego se suaviza bastante y llegamos, siguiendo unas rodadas profundas, hasta el Alto de las Calzadas.

Curavacas subiendo al Alto de las Calzadas

A nuestra espalda queda el Valle del río Carrión, que discurre bajo la pared este del Curavacas (su ruta normal, Vía del Callejo Grande, asciende por la cara sur desde Vidrieros). Desde el collado descendemos mediante un par de horquillas, hasta la Majada de Cortes, en el pequeño valle del río Arauz, en cuya cabecera se encuentran los Picos Lezna y Bistruey.

Picos Leza y Pumar

Estoy realmente cansado y son las siete y media. No creo que pueda completar los poco más de 10 kilómetros (que incluye el ascenso al Collado Secarro) que me quedan hasta el desvío a Casomera, así que, con todo el dolor de mi corazón, abandono el itinerario principal, a la busca de un alojamiento en San Salvador de Cantamuda.

Majada de Cortes

Tras un corto repecho, una pista desciende (fuerte pendiente y buen firme con algunos tramos hormigonados) por el Barranco del Arroyo de Gerino hasta Lores. Ya por asfalto, conectamos con la carretera CL-627, que desciende del Puerto de Piedrasluengas, por la que llegamos a San Salvador de Cantamuda, capital de La Pernia, a orillas del río Pisuerga.

Lores

Al encontrar la Pensión La Viuda cerrada desde hace algún tiempo, empiezo a temerme que no va a haber ningún sitio, pero entrando en el pueblo me encuentro el Restaurante-La Taba. Completamente reventado, sólo me da tiempo a ducharme y bajar a cenar. 

Alojamiento: Hostal La Taba. 30,00 €. Habitación amplia decorada con encanto, comida casera abundante y muy rica, y trato muy amable. Aunque suene un poco melodramático, encontrarles me salvo la vida. Parece que hay alguna tienda en el pueblo. Si podéis no dejéis de dar un paseo para poder visitar la Colegiata del Salvador y el Rollo Jurisdiccional. Muy cerca, subiendo por el Valle de Lebanza, se encuentra la Abadía cisterciense de Santa María de Lebanza.