martes, 5 de julio de 2011

TransCantábrica 07. Busdongo de Arbás-Puebla de Lillo

Del Puerto de Pajares al Puerto de San Isidro. Por las montañas de Lena, Curueño y Porma.

Fecha: 17/06/2011.
Dist.: 84,15 Km.; Asc.: 2.699 m.; T. Tot.: 11:15; T. Mov.: 8:26.
Alt. Max.: 1.695 m.; V. Med. Mov.: 9,9 Km/h; IBP.: 227BB.
H. Salida: 8:41; H. Llegada: 20:00.

Descripción.

Hoy pedaleamos muy cerca del eje principal de la Cordillera Cantábrica entre Asturias y León. Dejamos atrás el Valle de Arbás (Cuatro Valles) siguiendo la GR 100.1 Vía romana de la Carisa, entrando en Asturias por el Collado Propinde. En la vertiente norte, recorremos las montañas del Conceyo de Aller dentro de la Comarca de Montaña Central, para siguiendo el río Aller, bajo la Serranía de las Fuentes de Invierno, retornar a León por el Puerto de Vegarada. Ya en León, cruzamos el Valle de Curueño, terminando en Puebla de Lillo en el Valle del Porma, al pie del Puerto de San Isidro.

El trayecto de hoy incluye la parte final de la Etapa 04 San Emiliano-Casomera (dividida en dos por su dureza) y el principio de la Etapa 05 Casomera-La Uña. Aunque queda bastante larga, no presenta grandes dificultades salvo el importante desnivel acumulado. Dos son los motivos por los que he decidido continuar la etapa hasta Puebla de Lillo: soluciona los problemas de alojamiento en Casomera y La Uña, y me permite planificar las etapas siguientes (Puebla de Lillo-Oseja de Sajambre-Espinama) con buenos alojamientos y más tranquilas.

Etapa reina de mi Transcantábrica, con el mayor kilometraje, 85 kilómetros, y mayor desnivel acumulado, 2.700 metros. Aunque cuenta con un desnivel importante, discurre principalmente por pistas y caminos rurales con buen firme, y salvo por duras y mantenidas rampas, sin dificultades. Hay que superar cuatro puertos: Collado Propinde, Cordal de Carrescu, Puerto de Vegarada, uno de los más duros de todo la Transcantábrica,  y Pando de Valporquero.


Perfil.


Descripción. 

Mi objetivo para hoy es llegar a Puebla de Lillo para poder cuadrar los alojamientos y las siguientes etapas. Pero cuento con la tranquilidad de poder acortar la etapa bajando a Cuérigo (cuenta con varios alojamientos) desde Casomera. Después de desayunar y despedirme de Miguel, salgo en descenso por la N-630 dirección Camplongo de Arbás, siguiendo el Valle del Bernesga.

Llegando a Pendilla. Valle de Camplongo

En Camplongo comienza el primer puerto del día, Collado Propinde (9,5 Km. y 430 m. de ascenso). No demasiado duro, una buena forma para ir calentando las piernas. Los primeros 5 kilómetros, hasta Pendilla, son por la tranquila carretera que lleva a Pendilla de Arbás, con pendientes suaves por la vega del Arroyo Camplongo. Ya por pista, la pendiente se hace más pronunciada, encontrando los mayores porcentajes en el último kilómetro, cuando mediante una gran horquilla, abandona el fondo del valle para remontar hasta el collado.

Valle de la Vega subiendo al Collado Propinde

Seguimos la vía romana de La Carisa, señalizada como sendero de gran recorrido GR 100.1 (en su recorrido desde Busdongo hasta Ujo), y posible alternativa del Camino del Salvador-Vía de la Plata (que pasa por el Puerto de Pajares -Mapa-). Camino en origen más antiguo, que cruza la Cordillera Cantábrica desde la Meseta Castellana, siguiendo el Valle del Bernesga, hasta los valles interiores de la cuenda del Caudal. Recibe su nombre, por el general romano Publio Carisio que en el siglo I la mejora y utiliza para penetrar en Asturias. Como el Camín Real de la Mesa, su objetivo es la conquista y dominación de los pueblos astures, y como ella, evita los profundos valles siguiendo los cordales del Pico Tres Concejos (por los asturianos Lena y Aller, y el leones Villamanín).

Cordal de Carrocedo cerca del Collado Propinde

Una vez superado el Collado Propinde, la pista sigue a media ladera bajo el Pico Tres Concejos por el Cordal de Carrocedo, en uno de los tramos más espectaculares de la Transcantábrica: pedaleamos por encima de los 1.600 metros, colgados sobre el Valle de Fierros, con un amplio panorama sobre los valles del conceyo de Lena (se distingue perfectamente los valles de Pajares y Huerna, y las poblaciones de Buelles y Campomanes), en el que sobresalen al fondo las cimas del Macizo de los Ubiñas.

Macizo de los Ubiñas y Valle de Lena

Disfrutando del paisaje tengo mi único accidente del viaje. Comprobando que llevo bien cerrada la bolsa del manillar, pierdo el control y acabo por el suelo. Gracias a que iba despacio, no será más que una caída tonta, sin más consecuencias que las manos doloridas y un golpe en la cadera. El incidente que pudo ser pero no fue, es un pequeño desprendimiento que corta la pista, y que afortunadamente se puede pasar con precaución a pie. Otro desprendimiento, más adelante, dará por finalizado mi viaje.

La Carisa. Por el Cordal de Carrocedo

El recorrido es prácticamente plano, salvo los últimos metros, en los que hay que superar un par de horquillas muy duras de la vieja mina de Mayao de Ferros hasta la Cruz de Fuentes. En este punto se une la alternativa cicloturista recomendada que comenzaba el el Puerto de la Cubilla (que desciende por el Valle de Huerna hasta Campomanes, remonta por la cuenca minera de Mieres y finaliza con el ascenso desde Buelles por la pista minera de La Fargosa).

Cordal Carrescu desde Cruz de Fuentes

Cambiamos de vertiente, contemplado nuestro próximo objetivo el Cordal Carrescu, del que nos separa el Valle del río Negro. Por delante nos espera uno de los descensos "brutales" de la Transcantábrica. Desde lo alto de la Sierra de Carraceo nos lanzamos al profundo Valle de la Mortera, con 7 kilómetros en los que se descienden cerca de 700 metros, hasta Las Mestas.

Valle de la Mortera y Sierra del Cuadro

La pista pierde inclinación, y empieza a bordear las Lomas de Cuaña hasta llegar a la altura de la mina La Encomisa (que queda más abajo). Nosotros tomamos el desvío a la derecha que lleva a La Fresnosa. La primera rampa hormigonada anuncia las duras pendientes que se mantienen durante el primer kilómetro, pero después se suaviza llegando al caserío.

Cordal Carrescu desde La Fresnosa

Desde La Fresnosa se distingue, a la misma altura que nosotros, la pista que seguiremos por la Sierra de Conforcos para ascender al Cordal de Carrescu, y del que nos separa el Arroyo de la Fresnosa. Psicológicamente hace mella que para llegar hasta ella, haya que descender aproximadamente unos 150 metros, que inmediatamente hay que volver a subir. El carril de enlace, con fuertes pendientes y tramos de firme bastante malo, no aparece en los mapas del IGN. Una vez recuperada la pista por la Sierra de Coforcos en la Majada Chacia, continuamos el ascenso algo más suave hasta el Cueto de la Yugosa, un collado espectacular en el hombro de la sierra. Frente a nosotros queda el Pico Cueto, últimas estribaciones de la Sierra de las Fuentes de Invierno.

Valle de la Fresnosa desde el Cueto de la Yugosa

Aún nos quedan unos dos kilómetros y 150 m. de desnivel hasta terminar el ascenso al Cordal de Carrescu en un pequeño collado entre el Alto de la Tejera y el Pico los Pozos. Este tramo se me hará realmente duro deseando llegar a Casomera.

Sierra de Fuentes de Invierno desde el Cordal de Carrecu

Nuevo cambio de vertiente y descenso aún más vertiginoso que el anterior (8,6 Km. y 920 m. de desnivel) hasta Casomera en el fondo del Valle del río Aller. La pista es nueva y no aparece en los mapas. Primero sigue un lomo de Pico de los Pozos hasta la Braña el Oso, cambia de dirección para bordear por el Monte Texíu (hay un pequeño pero puñetero repecho) hasta la Baña Casomera, y se lanza cuesta abajo hacia el Barranco del río Carena, por el que se llega a Casomera. Dentro del denso bosque, perdí la cuenta de las horquillas, rampones y cruces (es posible que todos lleven al mismo sitio), pero no hay ningún problema, ya que sólo hay que seguir la pista principal.

Valle del río Aller bajando a Casomera

Animado por el descenso, y después de descansar un rato en el bar de Casomera, me decido a continuar, sin que me desanime las negras nubes que se están formando y amenazan tormenta. Quedan por delante 40 kilómetros y 1.400 m. de ascenso, pero son las dos y media y terminar en Puebla de Lillo tiene muchas ventajas. Es una apuesta alta pero con muchos beneficios. Para los que no quieran seguir, tienen una buena opción de alojamiento a 5 Km. en Cuérigo (Hotel Ca´l Xabú recomendado por Naturkike en su blog).

El ascenso al Puerto de Vegarada (12,2 Km. y 930 m. de ascenso) nos llevará a recorrer la cabecera del Valle del río Aller hasta su nacimiento, rodeados de montañas, entre la Sierra de las Fuentes de Invierno al norte, y el cordal principal de la Cordillera que une los Puertos de Piedrafita y Vegarada, límite entre Asturias y León.

Salimos de Casomera siguiendo la pista asfaltada que lleva a  La Paraya, donde empieza el PR AS 31 Foces del río Pino y del río Aller. A partir de aquí, el valle se va estrechando, y entramos en las Foces del Aller, una curioso desfiladero de unos 500 metros tallado por el río.

Foz del río Aller

A la salida de la garganta llegamos a las primeras casas de Rio Aller, donde termina el asfalto. Si hasta ahora la pendiente ha sido suave, las rampas hormigonadas que nos encontramos al cruzar el pueblo son el aviso de lo que nos espera. Son unos 7 kilómetros con una pendiente media del 12 %, con tramos mantenidos con pendientes cercanas al 15 % y algún rampón del 20 %. Mi forma de afrontarlo: tomármelo con mucha calma marcándome pequeñas metas (como superar la siguiente horquilla o llegar a un determinado punto), pedalear lo que buenamente pueda y hacer a pie las rampas más duras.

Subiendo a Vegarada cerca de Talabarda

Cerca de Talabarda, dejamos a la izquierda el PR AS 31 (que se dirige a la Garganta de Pino por la majada de Caniella), continuando en ascenso hacia Vega de Abajo, donde cambiamos de ladera mediante un par de horquillas, para enfilar el puerto. Después del ascenso que llevamos estos dos últimos kilómetros son un paseo triunfal y poder llegar al Puerto de Vegarada con una sonrisa de satisfacción en la boca.

Cerca del Puerto de Vegarada

Entramos en León por Valdelugueros, perteneciente a la Mancomunidad del Curueño. No volveremos a pisar Asturias, salvo el breve paso por la Ermita del Arcenorio, hasta que crucemos la Horada de Valcavado para descender a Fuente De. Muy cerca del puerto se encuentra la Casa Mesón de Vegarada donde, de buena gana me hubiera tomado algo, pero desgraciadamente a fecha de hoy está cerrado por obras de reforma. Junto al mesón parte una pista por la que se puede llegar, superando el Collado de las Agujas (las zetas se distinguen perfectamente desde Vegarada), a la Estación Invernal de San Isidro. En verano pasa desapercibida pero estamos en el entorno de la Estación de Esquí de Fondo de Vegarada.

Valle de Curueño desde el Puerto de Vegarada

En el Puerto de Vegarada volvemos al asfalto, descendiendo por carretera LE-321 el Valle de Curueño hacia Redipuertas y Cerulleda. La carretera coincide con una antigua vía romana la Calzada de Vegarada, como las que ya hemos recorrido de la Mesa y La Carisa. En el descenso podemos ver restos de esa ruta (el Pontón de Francamuerta cerca de Redipuerta y los Puentes de Cerulleda) integrados dentro de la Ruta de puentes romanos y medievales de la Calzada de Vegarada.

Pontón de Matafrancas

Frente al Pico Bodón, que parece cerrar el Valle de Curueño, poco después de Cerulleda, tomamos la carreterita que lleva en ascenso a Villaverde de la Cuerna. En el cruce iniciamos el ascenso al último puerto del día, Pando de Valporquero (6,5 Km. y 460 m. de ascenso). El primer repecho es bastante duro, aunque a estas alturas cualquier cosa me parecería dura, suavizándose para llegar al pueblo.

Pico Bodón. Valle de Curueño

Por pista seguimos remontando el valle del río Villaverde, que se va encajando a medida que nos acercamos a las cumbres de la Sierra de la Cuerna. Al llegar a un estrechamiento nos encontramos un tramo hormigonado donde la pendiente se acentúa. Superado, la pista cambia de dirección en una gran horquilla, dejando a nuestra derecha el Collado de Valporquero, para dirigirnos al paso del Pando de Valporquero en un último repecho realmente duro. Con las fuerzas muy justas, aunque la pista es perfectamente ciclable, haré todo este tramo a pie.

Majada de Valporquero

Con la tranquilidad de haber conseguido el reto de llegar hasta Puebla de Lillo, me lanzo a disfrutar del descenso por el Valle de Eyarga, ya en el Parque Regional de Picos de Europa, hasta Puebla de Lillo. El descenso es bastante rápido, primero por carril (con firme algo pedregoso) hasta conectar con el "pistorro" de acceso a una gran mina de talco, que dejamos a la izquierda. Es viernes por la tarde por lo que no me encuentro el posible tráfico de camiones.

Las Colladinas llegando a Puebla de Lillo

Al llegar al cruce de Las Colladinas, giramos a la izquierda, bordeando por el norte el Pico del Águila, tras el que se oculta Puebla de Lillo. Aunque es posible continuar hasta Puebla por carril (coincide con parte del PR AS 28 La Cervatina), me decido a salir a la carretera LE-332 que baja del Puerto de San Isidro. Es tarde y ya tengo ganas de terminar el día.

En la calle principal, frente el torreón medieval construido en el siglo XV donde se sitúa la Casa del Parque del Parque Regional de Picos de Europa, se encuentra el Hostal Ruta del Porma. Me acerco también al Hostal Madrid, donde dos cicloturistas extranjeros toman cervezas en la terraza, pero me piden 43 €.

Torre medieval de Puebla de Lillo

Alojamiento: Hostal Ruta del Porma. 30,00. Hostal "de carretera" con buenas instalaciones y donde se come bien, que también puede ser una opción de alojamiento para realizar rutas por el cercano Macizo del Mampodre. Puebla de Lillo cuenta con todo tipo de servicios.

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